Castigo a Laucha, premio a Insaurralde


Una suspensión de ocho fechas llama la atención por lo inusual;los reglamentos de penalidades son cada vez más laxos y ambiguos y están las interpretaciones del Tribunal, que muchas veces actúa más como abogado de los transgresores que como juez.

A comienzos de mes advertíamos que había habido dos casos de graves ataques a árbitros pero que, a la luz de antecedentes no tan lejanos (como los insultos y amenazas de Centurión al referí Merlos premiados con una fecha de castigo), no podía esperarse ejemplaridad en las sanciones.

Ocho fechas no son pocas, Lautaro Acosta quizá tendrá algún tiempo para reflexionar sobre su comportamiento, no solo el día que terminó denunciado en la comisaría por el árbitro Herrera, sino siempre.

Mirá también

La denuncia de Herrera en la comisaría contra Acosta.

La denuncia de Herrera en la comisaría contra Acosta.

Un gran jugador, figura indiscutida de su equipo, con enorme trayectoria y un protestón insoportable, que vive convencido de que el referí es un enemigo que sale a perjudicarlo, y le protesta, lo destrata y le falta el respeto desde el minuto 0 al 90. Con gestos ampulosos, desencajado, como a punto de hacer una locura.

El tribunal encuadró su caso en un artículo que prevé de 3 a 12 partidos de inhabilitación, y penó las ofensas y los agravios;no pareció tener en cuenta el intento de agresión en el vestuario que Herrera denunció.

Insaurralde agarra del cuello a Mastrángelo.

Insaurralde agarra del cuello a Mastrángelo.

Mirá también

Y también se encuadró en ese artículo el caso de Juan Insaurralde, que en esa misma fecha agarró del cuello al juez Mastrángelo. Con el amable detalle de que, en este caso, la sanción fue de módicas 4 fechas. Se consideró, parece, un “ademán equívoco”acogotar al árbitro. No como una agresión consumada por otro transgresor serial, sino como si el tipo apenas hubiese hecho un gestito subido de tono.

AAcosta se le permitió, no poniéndole límites, llegar hasta eso que hizo. A Insaurralde le están diciendo que su inaceptable conducta, bueno, tan grave no fue.



Source link