quiénes son las tres juniors argentinas que entraron desde la qualy y cumplieron su sueño


El Argentina Open femenino, que se está disputando en el Buenos Aires Lawn Tennis, no estaba en los planes de Luciana Moyano, Sol Faga y María Victoria Burstein. Jugadoras junior -la segunda tiene 17 años, las otras dos, 16- y sin ránking WTA, tenían pensado disputar en los últimos meses del año algunos torneos de esa categoría en nuestro país y en Sudamérica y después empezar a proyectar la próxima temporada. Pero a fines de la semana pasada, se les abrió la puerta a una oportunidad única: disputar la qualy del torneo porteño. Y no la desaprovecharon.

Las tres ganaron el domingo sus partidos en la fase previa y se metieron en el cuadro principal del torneo. Ninguna pudo superar la primera ronda -Moyano perdió con la francesa Diane Parry (174ª del mundo); Faga, con Solana Sierra (1.019ª); y Burstein, con la brasileña Carolina Alves (161ª)-, pero igual ganaron. Porque consiguieron sus primeros puntos WTA (seis cada una) y pudieron saborear durante unos días lo que podrían vivir en un futuro cercano, cuando den el salto al profesionalismo. 

«Hasta hace unos días, ni me imaginaba jugando acá. Me dijeron que viniera a firmar para ver si entraba a la qualy y todo se dio. Fue una sorpresa, pero yo siempre entreno para lo que venga, así que me sentía lista», contó Burstein.

«Fue una muy linda experiencia. Nunca había vivido algo así. Es todo mucho más profesional, que es lo que estamos buscando para poder mejorar. Me encantaría que hubiese muchos más torneos así. Me quedé con ganas de seguir jugando. Las tres lo pudimos aprovechar y sacar puntos. Estoy muy contenta», agregó Moyano.

Faga reconoció: «Tenía cero expectativas de entrar, pero hasta pude ganar un partido en la qualy. Estoy feliz y lo disfruté, porque tenía cero presión. Y me llevo seis puntos que nunca pensé que podía conseguir este año, porque por temas económicos y por la pandemia no pensaba viajar».

¿Quiénes son estas tres adolescentes que pudieron mostrar sus talentos en las canchas de la Catedral del tenis nacional?

Moyano, cordobesa y 149ª del ranking mundial junior, se crió en una cancha de tenis. Tenía apenas tres años cuando empezó a pegarle a una pelotita en el club que sus papás armaron en su casa de Córdoba, siguiendo los pasos de sus hermanos, Matías y Agustín, que se terminaron transformando en sus entrenadores.

Luciana Moyano en el Argentina Open 2021. Foto Prensa Argentina Open

Luciana Moyano en el Argentina Open 2021. Foto Prensa Argentina Open

«El patio de mi casa eran las canchas de tenis. Me pasaba todo el día ahí. Además, me inspiraron mis hermanos, porque me gustaba el tipo de vida que llevaban y lo que hacían todo el día. Empecé con mi papá. A los siete jugué mi primer torneo en Córdoba. Y después empecé a entrenar más en serio, con Matías. Y ahora trabajo con mis dos hermanos y, cuando vengo a Buenos Aires, con Juan Carlos Castagnaro«, contó.

Luciana se dio cuenta muy temprano que quería dedicarse de lleno al tenis y desde sexto grado hace el colegio por internet, para poder dedicarle más tiempo al deporte. Con 13 años, fue número uno de Argentina en su categoría, y lleva ganados tres torneos ITF, el J5 de Tarija 2019, el J5 de Santa Cruz de la Sierra 2020 (ambos en Bolivia), y el J4 de Córdoba en agosto pasado.

Este año, además, formó parte -al igual que a Burstein- del seleccionado que conquistó invicto el Sudamericano Sub 16 en Asunción, Paraguay, y que llegó hasta los octavos de final de la Billie Jean King Cup Junior en Antalya, Turquía.

Admiradora de Roger Federer, Diego Schwartzman y Nadia Podoroska -«Ver que a ella le va tan bien te motiva, porque te muestra que no estamos tan lejos», contó-, su superficie preferida es el polvo de ladrillo, aunque disfruta también jugar en canchas duras.

«Me gusta mucho atacar y poder meterme en la cancha con mi derecha. Y hacer lo que haga falta para poder ganar», aseguró, quien sabe que debe ir despacio, pero sueña en grande.

«A corto plazo, mi objetivo es entrar en los Grand Slam junior. Estoy cerca y ahora voy a encarar una gira larga -Bolivia, los Juegos Panamericanos Juveniles en Colombia y México- en la que espero sumar lo más posible para poder entrar a Australia a principios de 2022», explicó. «Después, quiero jugar los Grand Slam como profesional y llegar lo más alto que pueda en el ranking. Si puede ser al número uno, mejor…».

Faga también le dio los primeros golpes a una pelotita inspirada en una cancha de la casa quinta familiar en Moreno.

«A mi papá le gusta mucho el tenis. Intentó convencer a mis dos hermanas mayores para que jugaran, pero ninguna se enganchó. A mí me gustó. Tenía tres o cuatro años cuando empecé. Y unos años después comencé a entrenar con profesores particulares y pasé por varios clubes», relató quien se ubica 2.323 en el ranking junior (llegó a estar 1.551 en enero).

Sol Faga en el Argentina Open 2021. Foto Prensa Argentina Open

Sol Faga en el Argentina Open 2021. Foto Prensa Argentina Open

En esa categoría, en 2018 ganó dos títulos G2 en la gira COSAT en dobles, en Buenos Aires y Villa María. En el circuito ITF, su mejor resultado en singles fueron los cuartos de final del J5 que se jugó en el club Macabi de Buenos Aires a fines de 2019. Ese año, además, comenzó a disputar las qualys en torneos del circuito femenino profesional de la Federación Internacional. Aún no pudo disputar ningún main draw, pero la experiencia de esta semana en el BALTC le dio más ganas de seguir.

«Sueño con ser profesional desde muy chica. Y lo que viví a acá cambia todo. Hay que seguir trabajando, día a día, para sostenerlo. El año que viene buscaré viajar más y competir más, para mejorar. Poder jugar este torneo fue una gran ayuda, ojalá pase más seguido», reflexionó.

Sol, que está cursando el último año de la secundaria a distancia, además de idolatrar a Federer -«Es el más grande», afirma- siempre tuvo de referente a las jugadoras más agresivas del circuito. «Me gustaban las que siempre le pegaban fuerte y siempre iban para adelante. Las rusas, como Maria Sharapova, y Serena Williams, por ejemplo», contó.

Formada en polvo de ladrillo, aún no tuvo mucha experiencia en otras superficies. Y cuando tuvo que describir su juego, aseguró: «Día a día voy descubriendo cómo soy como jugadora. Pero siempre intento atacar, estar arriba de la pelota y tomar la iniciativa en el punto atacando. Pero cuando hay que defender se defiende». 

Burstein descubrió su pasión por el tenis mientras acompañaba a su mamá y a su hermana, que tomaban clases en el Country de Banfield. Allí, comenzó a jugar a los siete años y después siguió en Lomas Athletic, donde además jugaba al hockey. Durante varios años, se dividió entre esos dos deportes. Pero a los 13, decidió enfocarse solo en la raqueta.

«En hockey me iba muy bien, pero me perdía muchos entrenamientos y partidos por el tenis. Llegó un momento en el que, para hacerlo con la seriedad que quería, era uno o el otro. Y me decidí por el tenis», relató quien estudia a distancia en el Modelo de Lomas. 

Victoria Burstein en el Argentina Open 2021. Foto Prensa Argentina Open

Victoria Burstein en el Argentina Open 2021. Foto Prensa Argentina Open

«Soy una jugadora con muchas variantes. Juego slice, drops, me gusta subir mucho a la red y trato de tener un juego ofensivo», contó quien disfruta mucho viendo jugar a Novak Djokovic y a Nick Kyrgios y tiene como referentes del circuito femenino a la japonesa Naomi Osaka y la británica Emma Raducanu.

Es la que menos experiencia tiene. Según su perfil de la ITF, aún no disputó ningún certamen del circuito mundial junior, con la excepción de la Billie Jean King Cup de este 2021, y su nombre todavía no aparece en la clasificación de esa categoría. Pero tuvo destacadas actuaciones en torneos nacionales y regionales -en 2019, fue campeona en singles y dobles del G2 COSAT en Villa María y en dobles, en uno del mismo nivel en San Miguel- y tiene bien claro cuál es su objetivo.

«Acá conseguí mis primeros puntos WTA. Eso es importante, porque tal vez harán más fácil entrar a otros torneos afuera. Quiero empezar a jugar más certámenes ITF y si aparece la oportunidad, algún otro del circuito mayor», aseguró la lomense.

Y cerró: «Soñaba con jugar un Sudamericano. Lo hice y salimos campeonas invictas. Después se dio lo del Mundial (la Billie Jean King Cup), que no estaba en los planes. Y ahora también un WTA. Este año cumplí tres sueños, dos que ni siquiera me imaginaba que podían darse. Ahora hay que seguir trabajando».

Mirá también



Source link