50 años al servicio de la gente: historias de los Bomberos Voluntarios de Pinamar


Los Bomberos Voluntarios de Pinamar cumplirán 51 años en pocos días (Gustavo Gavotti)
Los Bomberos Voluntarios de Pinamar cumplirán 51 años en pocos días (Gustavo Gavotti)

Es un atardecer de verano como cualquier otro en Pinamar y, tras la jornada de playa, un padre pasea con su hijo de no más de 6 años por las calles de la zona céntrica. Caminan de la mano en dirección opuesta al mar, hacia la Av. Enrique Shaw, hasta que en un momento el niño se detiene al llegar a la esquina de la Av. del Valle Fértil y Del Lenguado y observa con atención: delante suyo está el cuartel de Bomberos Voluntarios y una variopinta flota de unidades que se dejan ver entre los portones rojos del sector de vehículos.

“Esto pasa todo el tiempo. A los niños les llama mucho la atención, y en verano a los turistas les ofrecemos dar una recorrida por el cuartel. Los chicos se toman fotos con los camiones y se van chochos”, cuenta Mariela Dahur, integrante de la institución que recibió hace unas semanas a los oficiales activos y a los ex para una reunión de aniversario: celebraron los primeros 50 años al servicio de la comunidad.

Antes de Navidad, celebraron los 50 años al servicio de la comunidad (Gustavo Gavotti)
Antes de Navidad, celebraron los 50 años al servicio de la comunidad (Gustavo Gavotti)

El cuartel, creado el 23 de enero de 1971, estuvo siempre emplazado en el mismo lugar, aunque -lógicamente- mutó con el paso del tiempo: donde ahora se ubica la sala de vehículos antes había una base y columnas de cemento sin techo. La estructura edilicia se expandió y hoy la sala de radio donde se emiten las alertas, los vestuarios donde florece el olor a hollín entre los mamelucos, las botas y los cascos, o el casino en el que el personal de guardia comparte las facturas y el café durante la visita de Infobae, lucen espaciosos y cómodos. Eso, sin contar un primer piso que se encuentra en construcción.

Una postal de la fachada del cuartel en sus inicios
Una postal de la fachada del cuartel en sus inicios

“Lo vi crecer aunque sin estar adentro. Lo mismo con Pinamar. En el 71 habría unas 5.000 personas y hoy somos alrededor de 50.000 los estables. Los bomberos han ido creciendo con la población”, dice Alfredo Mendoza, criado en General Madariaga y que vive en Pinamar desde 1966.

Entré a los bomberos en el ‘81. Y a diferencia de otros colegas, ocurrió de casualidad: me casé por primera vez -me separé con el tiempo- con la hija de un bombero de (General) Madariaga. Y empecé a ir seguido al cuartel a ver a mis amigos, hasta que un día el que por entonces era mi suegro, me preguntó que si tenía tantos amigos bomberos por qué no me anotaba”, continúa el hombre de 68 años y que en la actualidad forma parte del personal de reserva.

El cuerpo de bomberos se fundó en enero de 1971
El cuerpo de bomberos se fundó en enero de 1971

El mismo cuerpo integra Miguel Ángel Fernández, de 71 años, quien se apartó de la institución en 1993, tras cumplir los 25 años de servicio. “Yo entré en Madariaga. Jugábamos a la pelota en la calle y el jefe de bomberos, Gorti, me dijo de ir al cuartel porque había que pintar la sirena. Y entré como cadete, la pinté y me quedé”, comparte y recuerda los días de temporada en Pinamar durante su juventud, en los que repartía sus compromisos laborales con viajes a diario entre ambas ciudades: “Había un solo micro que pasaba a las 9, si no lo agarraba me traían los bomberos porque no tenía forma de irme. Hasta que pude mudarme definitivamente″.

"El único momento en que el cuartel se convirtió en otro mundo ocurrió durante la pandemia. Solo venía una guardia reducida, de tres o cuatro personas, para hacer las cosas necesarias, y el cuartelero", cuenta Dahur (Gustavo Gavotti)
«El único momento en que el cuartel se convirtió en otro mundo ocurrió durante la pandemia. Solo venía una guardia reducida, de tres o cuatro personas, para hacer las cosas necesarias, y el cuartelero», cuenta Dahur (Gustavo Gavotti)

Al repasar viejas épocas -”cuando éramos jovencitos y teníamos pelo”, interrumpen entre risas-, Mendoza y Fernández coinciden: dicen que “lo más duro son los accidentes y cuando se quema la casa de un amigo” y que el agradecimiento de la gente les da fuerzas para seguir adelante. También indican que los incendios forestales son cíclicos: “Acá, cada cuatro o cinco años tenés uno de 24 a 48 horas”.

Además mencionan un incendio ocurrido a fines de los ‘90, en Navidad. “Fue a las 0.40 del 25, se incendiaba el depósito de una pinturería del centro de Pinamar, ubicada entre dos edificios, que quedaron intactos. Recién a las 5 de la madrugada se pudo controlar con la ayuda de algunas dotaciones de otras localidades”, rememora Mendoza. Y acota: “Desde ese momento cada Navidad y Año Nuevo se me cruza ese operativo por la cabeza”.

De igual modo, recopilan intervenciones desacostumbradas: “Hemos ido a sacar una colmena del hall de una casa, a destapar un desagüe, a sacar un gatito de una chimenea. Hay servicios que son insólitos”.

Alfredo Mendoza y Miguel Ángel Fernández (Gustavo Gavotti)
Alfredo Mendoza y Miguel Ángel Fernández (Gustavo Gavotti)

Dahur (41), por su parte, es integrante de la primera promoción femenina, en 1999. “Estuve unos años en función hasta el 2005 y me reincorporé en 2019. En ese lapso hice mi vida y mi carrera. Soy mamá de un nene de 11 años, locutora nacional e instructora de stand up paddle. También me recibí de guardavidas y ejercí diez años, hasta que tuve a mi hijo”, comparte.

“Sabía que podía volver a ingresar hasta los 40 (el límite de edad para iniciar el camino como bombero). Por eso, como ya había cumplido con lo que tenía que hacer, a los 39 decidí dedicarme a lo que realmente me gusta”, agrega.

Mariela Dahur es integrante de la primera promoción femenina, en 1999 (Gustavo Gavotti)
Mariela Dahur es integrante de la primera promoción femenina, en 1999 (Gustavo Gavotti)

La mujer hizo cursos de emergentología, de rescate y de primeros auxilios. Dice que toda su vida se abocó al cuidado del otro. Incluso en su rol de locutora: “Durante la pandemia ayudé a mucha gente a salir adelante desde un micrófono. Gente que estaba muy sola, encerrada en su casa, me decían que les transmitía energía para que no se deprimieran. Creo que la misión en mi vida es ayudar”.

En el cuartel destacan dos logros: que haya personal y unidades permanentes durante todo el año en el Destacamento de Valeria del Mar y la puesta en marcha de otro destacamento en Pinamar Norte (Gustavo Gavotti)
En el cuartel destacan dos logros: que haya personal y unidades permanentes durante todo el año en el Destacamento de Valeria del Mar y la puesta en marcha de otro destacamento en Pinamar Norte (Gustavo Gavotti)

El cuerpo de bomberos de Pinamar tiene alrededor de 100 efectivos que realizan guardias permanentes de lunes a lunes, de 8 a 20. En la institución aseguran que a partir del año pasado el Destacamento 1 de Valeria del Mar está operativo todo el año, con personal y unidades propias. Este verano, además, sumó el Destacamento 2, localizado en Pinamar Norte, con dos unidades livianas y un par efectivos para acortar distancias ante un eventual accidente en la zona. En la cuentas de Facebook e Instagram (@Bomberos.Pinamar) se pueden seguir los servicios y las actividades del cuartel.

“Es como la frutilla del postre poder haber puesto en marcha este operativo para el 50º aniversario -puntualiza Dahur-. Cubrimos así los 22 kilómetros de costa de Pinamar”.

SEGUIR LEYENDO:

Playa inclusiva: el balneario de Villa Gesell que es un ejemplo en la Costa Atlántica
Arte, casas de juegos y paseos por el bosque: las opciones en Pinamar para días de lluvia o nublados
Era gerente de un banco y dejó su trabajo para vivir con su familia en un ómnibus que pasea por Pinamar
Fue el chef de la Casa Rosada, se reinventó en la pandemia y desembarcó en Pinamar con un restaurante top