acuerdo sobre el aumento de la temperatura, pero dudas sobre los plazos


La cumbre del G20 de los países que reúnen el 80% de la riqueza mundial y el mismo porcentaje de emisiones de carbono que contaminan la atmósfera, concluyó esta tarde y el primer ministro anfitrión, el italiano Mario Draghi, anunció un acuerdo para lograr hacia mediados del siglo una reducción a cero del envenenamiento atmosférico.

Los países occidentales, especialmente los europeos, presionaron en favor de mantener en 1,5 grados de aumento de la temperatura desde la era preindustrial y aplicar las medidas de transición hacia una economía ecológica, disminuyendo el uso de combustibles fósiles, hasta lograr la emisión cero en 2050, pero chocaron con China, Rusia, la India y Arabia Saudita, que prolongaron el plazo por diez años, hasta 2060.

El G20 es el foro internacional más importante, del cual son miembros Argentina, Australia, Brasil, Gran Bretaña, Canadá, China, francia, Alemania, Japón, India, Indonesia, Italia, México, Rusia, Sudáfrica, Arabia Saudita, Corea del Sur, Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea.

Al final se acordó un término más ambiguo: “En torno a la mitad del siglo”. Los líderes de China y Rusia, los presidentes Xi Jinping y Vladimir Putin, no vinieron a Roma a la cumbre y no estarán presentes en la conferencia de las Naciones Unidas sobre los problemas climáticos que se inicia en Glasgow, Escocia hasta el 12 de noviembre.

Mario Draghi, el primer ministro de Italia y anfitrión de la cumbre. Foto Bloomberg

Mario Draghi, el primer ministro de Italia y anfitrión de la cumbre. Foto Bloomberg

Lo que viene

La mayoría de los líderes mundiales del G20 partieron a la más grande ciudad escocesa para iniciar este lunes las deliberaciones, con la presencia de 193 países.

Los líderes del G20 pidieron al Fondo Monetario Internacional que revisara su política de hacer pagar sobrecargos a sus países miembros, de acuerdo con el planteo del presidente argentino Alberto Fernandez, presente en las deliberaciones. También reclamaron al FMI la creación de un fondo de sostenibilidad para proporcionar financiación a largo plazo a los países de ingresos medios y bajos.

Draghi dijo que “seremos juzgados por lo que hagamos y no por lo que decimos” y confirmó que continuarán los esfuerzos para reunir 100 mil millones de dólares destinados a los países más vulnerables para que puedan afrontar la transición de sus economías de las energías basadas combustibles sólidos, como el carbón, petróleo y gas, hacia las energías verdes alternativas no contaminantes.

Anunció Draghi que Italia triplicará su compromiso de dar 1.400 millones de anuales a los países más pobres que deben invertir en la nueva economia incontaminada, en los próximos cinco años, por un total de siete mil millones de dólares.

Desde Being, el presidente Xi Jinping intervino a través de un enlace de video en la última sesión de la cumbre pidiendo esfuerzos renovados para implementar la convención de la ONU sobre el cambio climático, “siguiendo el principio de responsabilidades comunes pero diferenciados”.

El primer ministro británico Boris Johnson en la cumbre de Roma. Foto AP

El primer ministro británico Boris Johnson en la cumbre de Roma. Foto AP

China es lejos el país que más emite dióxido de carbono, el doble de Estados Unidos que durante años mantuvo el primer lugar. Xi dijo que las Naciones Unidas son el canal principal para tratar el problema.

El líder propuso un desarrollo mundial “más robusto, ecológico y sano”. Beijing está haciendo esfuerzos notables para transformar su economía de los combustibles fósiles a la economía verde, pero aún utiliza al 60% el carbón para sus necesidades de energía.

En la conferencia de prensa final el premier Draghi dijo que estaba “orgulloso de los resultados” y que “este es solo un comienzo”. Ante una pregunta destacó que la posición china fue mucho menos rígida de la que se perfilaba hace un tiempo. “Ahora compartimos las mismas ambiciones en muchos temas, especialmente en el tema climático”.

El desafío chino

El primer ministro italiano, un destacado economista que fue presidente del Banco Central Europeo, explicó los problemas que afronta China, gran productor de acero, con fábricas que funcionan con carbón, en la transición ecológica, pero destacó que aparece empeñada en la transformación de su economia en favor de la ecología.

Lo mismo sucede con Rusia, gran productor mundial de gas y petróleo. También la India produce la mayor parte de la energía que consume con el carbón y Arabia Saudita busca abrirse a tecnologías nuevas para combinar su condición de mayor exportador de petroleo con tecnologías de vanguardia que permitan capturar el carbono y reciclarlo.

El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, que ha advertido varias veces que el mundo marcha hacia “una catástrofe ecológica” si no se adoptan medidas urgentes de gran envergadura, dijo que viajaba a la conferencia ONU de Glasgow “con mis esperanzas incumplidas, pero tampoco destruidas”.

Guterrez animó al encuentro de 193 países de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, llamada COP26, para que “mantenga vivo” el acuerdo logrado con para mantener en 1,5 grados de la temperatura.

Emmanuel Macron, presidente de Francia. Foto AP

Emmanuel Macron, presidente de Francia. Foto AP

El premier Draghi anunció también que el documento final había establecido el empeño del G20 de participar activamente para lograr la vacunación del 40% de los países más pobres antes de fin de año.

“Nuestro empeño se prolongará hasta mediados de 2022 y se espera que para entonces se haya logrado vacunar al 70% de los habitantes del planeta”, en el que habitan más de siete mil millones de personas”. El G20 se comprometió a adoptar medidas “para ayudar a reforzar el abastecimiento de vacunas” en los países en desarrollo.

Los países del G20 se comprometieron a dar una parte de los 650 mil millones de dólares en Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario distribuidos entre sus miembros, para integrar 100 mil millones de dólares destinados a las naciones menos favorecidos en la lucha contra la pandemia.

El documento final destacó el acuerdo más unánime y concreto logrado en la conferencia con la imposición de un impuesto mínimo global del 15% a las multinacionales para equilibrar el sistema tributario internacional.

El acuerdo entra en vigor en 2023 y lo más importante es que establece que los impuestos deben ser pagados en el país en el que actúan las multinacionales y no en el que han fijado su base de operaciones La OCDE estimó que el acuerdo permitirá recaudar 150 mil millones de dólares en el mundo,, de fondos provenientes de las multinacionales.

El G20 celebró su decisión de imponer el impuesto global mínimo a las multinacionales como “un éxito histórico”, que servirá para establecer “un sistema fiscal internacional más estable y justo”.

PB



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