Apple va a encriptar iCloud de extremo a extremo para proteger a los usuarios de hackeos


La medida fue cuestionada por el FBI y otras fuerzas de seguridad. Las razones.

Como parte de su campaña en favor de la privacidad, Apple anunció el miércoles que a partir de ahora ofrecerá cifrado total de extremo a extremo para casi todos los datos que sus usuarios guarden en su sistema global de almacenamiento en la nube. Esto dificultará el acceso de hackers, espías y fuerzas policiales a la información delicada de los usuarios.

El cifrado de extremo a extremo es un tipo de comunicación en el cual solo quien intercambia un mensaje (o, en este caso, sube una información) puede acceder.

La compañía más valiosa del mundo lleva mucho tiempo dando prioridad a la seguridad y la privacidad de sus clientes. Sus servicios de comunicación iMessage y Facetime están totalmente cifrados de extremo a extremo y en ocasiones se ha enfrentado a las agencias policiales, incluyendo al FBI, por negarse a desbloquear dispositivos.

Pero gran parte de las copias de seguridad remotas de los clientes que utilizan el servicio iCloud de Apple -incluidas fotos, vídeos y chats- no están protegidas mediante cifrado de extremo a extremo, una tecnología que incluso impide que Apple las descifre. Esto ha facilitado su acceso a delincuentes, espías e investigadores criminales con órdenes judiciales.

Pero ya no más. El resquicio que tenían las fuerzas policiales para acceder a los datos de iPhone se reducirá considerablemente.

iCloud, el servicio de computación online de Apple


iCloud, el servicio de computación online de Apple

Apple, con sede en Cupertino, California, no respondió de inmediato a solicitudes en busca de comentarios sobre el momento en que se realizó el anuncio y otras cuestiones. El FBI tampoco respondió inmediatamente a un correo electrónico con solicitudes de comentarios.

Los expertos en ciberseguridad sostienen desde hace tiempo que los intentos de las fuerzas policiales de debilitar el cifrado con puertas traseras son poco recomendables porque irremediablemente harían que internet fuera menos fiable y más peligroso.

Apple anunció el año pasado, y luego retiró tras una avalancha de objeciones, un plan para escanear iPhones en busca de fotos de abuso sexual infantil.

«El año pasado, Apple se mostró reacio a la hora de desplegar funciones de cifrado… ahora parece que han decidido pisar el acelerador», tuiteó Matthew Green, profesor de criptografía en la Universidad Johns Hopkins.

El anuncio de cifrado de Apple ofrece lo que la empresa denomina Protección Avanzada de Datos, que los usuarios de sus dispositivos deben activar.

Añade iCloud Backup, Notas y Fotos a las categorías de datos que ya están protegidas por el cifrado de extremo a extremo en la nube, incluidos los datos de salud y contraseñas. El sistema de cifrado de iCloud no incluye el correo electrónico, los contactos y los elementos del calendario porque deben interoperar con productos de otros proveedores, según Apple.

Las baterías, otro tema polémico

Un técnico maneja una batería de litio. Foto AFP


Un técnico maneja una batería de litio. Foto AFP

Mientras tanto, el uso de las baterías para celulares sigue siendo un tema de disputa. La Unión Europea (UE) obligará a los fabricantes de baterías a adoptar medidas para que estas sean más ecológicas y más fáciles de reciclar y cambiar, según un acuerdo alcanzado el viernes entre el Parlamento Europeo y los Estados miembros.

El texto, que pretende impulsar la producción de baterías en Europa a través de la economía circular, abarca el conjunto del ciclo de las baterías, desde su concepción hasta que dejan de funcionar.

Este se aplicará a todo tipo de baterías, desde las de teléfonos inteligentes hasta las baterías industriales, pasando por las de ordenadores, electrodomésticos o de vehículos.

Sus fabricantes deberán a partir de 2024 informar sobre el impacto carbono total de cada batería, de los minerales que la componen y de su reciclaje.

Desde 2027, solo se podrán vender las baterías para coches eléctricos que respeten estos indicadores.

En 2025, los teléfonos inteligentes y otros aparatos electrónicos deberán ser diseñados para que se pueda sacar y cambiar fácilmente su batería.

Las empresas tendrán que respetar ambiciosos objetivos de recolección: deberán recuperar el 45% de las baterías a partir de 2023 y el 73% a partir de 2030.

En el caso de bicicletas, motos o patinetes eléctricos, el porcentaje será del 61% a partir de 2031.

Todas aquellas que se recuperen deberán reciclarse, con el objetivo de recuperar un porcentaje importante de sus minerales, como el cobalto y el níquel (90%) o el litio (80%).

Las nuevas baterías tendrán que incluir una cantidad mínima de metales reutilizados.

«Estas exigencias medioambientales se aplicarán a las baterías fabricadas en Europa, pero también a las importadas. Esto promoverá el acceso al mercado europeo de aquellas baterías con una mayor duración«, explicó el eurodiputado francés Pascal Canfin (del grupo de los liberales), que preside la comisión de Medioambiente del Parlamento Europeo.

La UE tiene como objetivo producir en 2030 el 25% de las baterías fabricadas en el mundo, a pesar de que este porcentaje solo es del 3% actualmente.

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