El «cuarto pinchazo» a los bebés muertos en Córdoba y la enfermera de 27 años detenida


Brenda Cecilia Agüero es una enfermera de 27 años quien se desempeñaba en el Hospital Neonatal de Córdoba hasta ayer cuando fue detenida acusada por el «homicidio calificado reiterado» de los bebés que nacieron sanos y perdieron su vida. La cantidad de recién nacidos lastimados por el supuesto accionar de esta persona no terminan allí. A los cinco fallecimientos se le suman ocho pequeños a quienes también se les habría suministrado una sustancia tóxica, según los informes de las autopsias relacionada con el potasio, pero que lograron sobrevivir. 

Los bebés afectados nacieron entre marzo y junio. Fue un anónimo, ahora se habla de un médico que se negó a firmar una autopsia, quien presentó la primera denuncia ante la cantidad de pequeños sanos, hijos de mamás sanas, que perdían la vida. Luego se sumó la denuncia de una mamá y las del mismo hospital. Así, la Justicia decidió separar de sus trabajos a todo el personal que tuvo un contacto con los menores hasta que la investigación pudiera avanzar más. Ayer la enfermera fue arrestada en su casa que se encuentra en la localidad de Río Ceballos, en las sierras Chicas para luego ser trasladada al penal de Bouwer.

Qué hay detrás de las enigmáticas muertes de los bebés de Córdoba

El fiscal de Instrucción, Raúl Garzón hizo una conferencia de prensa donde explicó cómo se llegó a este arresto. «A la enfermera se la detiene por dos hechos, que son en los que al día de la fecha se ha podido avanzar en los estudios complementarios de las autopsias de dos de los niñitos fallecidos”, inició el letrado.

Brenda
El momento de la detención de la enfermera.

“Obviamente que es una instancia preliminar, falta complementar sobre los otros hechos”, aseguró. La investigación se realiza sobre los 13 casos de bebés afectados. «El delito es calificado porque el modo que se le atribuye presumiblemente es a través de la aplicación de una sustancia que les habría dado la muerte, en principio». De ser así, la pena que podría ser perpetua. 

Una cuarta inyección

Cuando el caso apareció en los medios, los especialistas informaron que nueve personas empleadas del Hospital Neonatal habían sido apartadas de sus cargos mientras se desarrollaba la investigación. Se analizó la partida de medicamentos suministradas a los niños y se descartó la hipótesis de alguna vacuna adulterada. En los estudios un dato se filtró y reforzó la hipótesis de una muerte provocada: los altos niveles de potasio en los bebés fallecidos y en los que sobrevivieron pero con secuelas. 

Los investigadores ahora apuntaron contra la sospechada por «un cuarto pinchazo» detectado en los recién nacidos que está por fuera de la cantidad de inyecciones que se les coloca a los bebés. También se habla del momento en que los niños eran apartados de las madres para esta supuesta revisación, algo que se analiza en la Justicia. 

Hay tres ex directivos del Neonatal que fueron acusados por responsabilidades relacionadas con su rol como funcionario público. Una de ellas es Liliana Asís, según informó La Nación, quien es exdirectora. 

Una profesional «impecable» y el relato de su mamá

Sus compañeros de trabajo, sorprendidos con lo que sucede, dijeron que Brenda era una gran profesional. Incluso en las redes sociales una persona que la conoce aclaró: «fue mi compañera, me sorprende esto de ella, siempre fue aplicada haciendo las cosas bien, para mi claramente  Brenda fue el chivo expiatorio de esto y lamentablemente el hilo se corta por el lado más fino, por enfermeria». 

La madre de Brenda Agüero, Cristina, no demoró en hablar con los medios y asegurar que la condena es errónea. “Mi hija no mató a ningún bebé, ella se deslomó para estudiar Enfermería, es lo que le apasiona”, inició su relato con Cadena 3.

La historia de Brenda nos lleva a Río Ceballos donde ella creció en un hogar humilde junto a su madre y sus dos hermanas. Quería ser enfermera y fue lo que estudió. «Andá al Sanatorio Allende, donde empezó a trabajar en 2018, y preguntá qué concepto tienen de ella. Nunca tuvo ningún problema. En 2020, en medio de la pandemia, entró en el Neonatal. Trabajaba todo el día en los dos lugares. No daba más. Hasta que dejó el Allende y se quedó con el Neonatal. Ese fue su error, quedarse en ese lugar donde pasan tantas cosas», remarcó Cristina.

«¿De qué la va a acusar el fiscal? Si mi hija no hizo nada. Brenda no inyecta a los bebés, ni los toca. Su trabajo en el Neonatal es con las mamás, ella se queda asistiendo a las mamás de los recién nacidos. No hay nadie que pueda decir que la haya visto con una jeringa en la mano», cuestionó más su madre.

Cardozo: “No podemos descartar la intencionalidad de los hechos”

Brenda, confirmado por la Justicia, no debía colocar inyecciones a los bebés. Efectivamente tampoco tenía que estar en contacto con ellos. Testimonios informan, sin embargo, que ella había entregado a los recién nacidos a sus mamás. En la investigación la identificaron además como una de las empleadas con la mayor cantidad de coincidencias con los casos.

«Su biografía aún es un enigma para los investigadores. Su familia asegura que no hay ninguna pérdida de un bebé o niño cercano o algún componente emocional extraordinario. Tampoco antecedentes psiquiátricos», informaron en Cadena 3.

En la fiscalía creen que puede ser la autora del «cuarto pinchazo» que recibieron estos bebés.

El testimonio de los papás

Pilar es una de las bebés que sobrevivió. Su madre habló en diferentes medios. En la Marcha de las Antorchas, que se hizo para pedir justicia, y ante las cámaras de Tveo Córdoba, la mamá de esta recién nacida relató que estuvo presente cuando fallecieron dos bebés y que su hija permaneció internada en Terapia Intensiva. 

El relato de la mamá: «Vienen, me la muestran después la llevan y la limpian. Tenía alto potasio en sangre cuando se la llevan. Se descompensó como a las 8, pero me dijeron que era normal. A las 11.30 se la volvieron a llevar la enfermera con la neonatóloga. A mi no me dejaron salir de la habitación. Tuve que esperar hasta las 13.30 cuando me dijeron que quedaba en Terapia Intensiva internada«. 

No fue hasta las 3.30 de la mañana cuando ella pudo ver a su hija. «Me dijeron que tenía un hematoma en la espalda y me preguntaron si se me había golpeado a mi. Les dije que no. Ese mismo día habían fallecido dos bebés. Estuve cuando empieza la descompensación del bebé de enfrente», remarcó ante las cámaras.

Ahora Pilar tiene que ir a fisioterapia para ayudarla con su musculatura y los médicos deberán evaluar el hematoma que le quedó en su omóplato. «Yo pido justicia por estos bebés», finalizó la mujer. 

El padre de Fran, quien falleció el 18 de marzo, y quien nació sano fue más allá y aclaró: “No queremos pensar solo en una enfermera: acá tiene que dar explicaciones el poder y el ministro; es mucho más grande lo que hay detrás de esto”.

 

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