El Gobierno salió a despegarse de las «acusaciones vertidas por Matías Kulfas en su carta de renuncia»



Largas horas después de conocerse la carta de renuncia de Matías Kulfas, con 14 páginas y la reivindicación de los reproches a funcionarios que responden a Cristina Kirchner y sospechas sobre la licitaciones del gasoducto Néstor Kirchner, el Gobierno salió a rechazar la postura del flamante exministro.

En nombre de Alberto Fernández, Gabriela Cerruti lo puntualizó en su cuenta de Twitter. «El Gobierno Nacional rechaza las acusaciones vertidas por Matías Kulfas en su carta de renuncia y no comparte los conceptos sostenidos en ese sentido», escribió la portavoz presidencial.

Y en otro posteo en hilo, bregó por la unidad del Frente de Todos.

«El presidente @alferdez está convencido de la necesidad de seguir trabajando por la unidad de la coalición de gobierno, construyendo acuerdos en la diversidad y gobernando con plena transparencia en todas las áreas«, puntualizó.

El segundo mensaje pareció un respaldo a los funcionarios de La Cámpora, cuestionados por Kulfas, en off the record primero y luego en su extensa carta de renuncia.

La renuncia que Kulfas le presentó a Fernández este lunes durante una reunión previa al anuncio del proyecto de la «renta inesperada» estuvo acompañada por una extensa carta de 14 páginas.

En la carta, el ex ministro -será reemplazado por Daniel Scioli- continuó con sus cuestionamientos a los dirigentes de La Cámpora que se encuentran en la secretaría de Energía por la licitación del gasoducto de Vaca Muerta: remarcó que es responsabilidad de IEASA SA, «cuyos miembros, al igual que el equipo de Energía, responden políticamente a la Sra. Vicepresidenta».

Kulfas repartió críticas a funcionarios camporistas y aseguró que el debate «fue desgastante y absurdo». Además, tildó de «injusta» la acusación que Cristina le hizo a Alberto Fernández al pedirle que «utilice la lapicera».

Kulfas fue, hasta el sábado, uno de los funcionarios de mayor cercanía al Presidente, que no tuvo más remedio que soltarle la mano una vez que Cristina Kirchner avaló el comunicado de IEASA, al mediodía, de rechazo al WhatsApp que el Ministerio de Desarrollo Productivo hizo circular entre los periodistas con las mismas acusaciones que este lunes vertió en el texto de renuncia.

IEASA, la empresa estatal de Energía, es conducida por Agustín Gerez, un cuadro técnico de La Cámpora de 34 años, con cada vez mayor protagonismo en el seno del kirchnerismo y que tiene el aval absoluto de la ex Presidenta y de Máximo Kirchner.

El ex funcionario, de los primeros que acompañó al Presidente en el Grupo Callao, mucho antes de que Cristina Kirchner lo ungiera como candidato presidencial, aprovechó la renuncia para azuzar el otro tema de disputa con el kirchnerismo, relacionado con los subsidios a la energía.

«Como peronista me avergüenza cada día que pasa en que el Estado argentino subsidia la energía de hogares acomodados de la ciudad de Buenos Aires o la zona norte del Gran Buenos Aires, hogares que no necesitan, no solicitan ni valoran esos subsidios. Era imprescindible racionalizar este sistema, realizando adecuaciones tarifarias que tuvieran en cuenta la crisis de ingresos de los hogares, pero dotándola de progresividad distributiva. Lejos de ello, el equipo de la Secretaría de Energía, que se fuera desplegando desde los entes reguladores, no hizo más que alimentar este sistema nefasto de subsidios», puntualizó Kulfas en una obvia y premeditada alusión al kirchnerismo.

También criticó las internas que, según su mirada, provocaban demoras en el avance del gasoducto y otras obras. «Los avances fueron lentos, signados por un internismo exasperante dentro del propio equipo de la Secretaría de Energía, es decir, internismo dentro del internismo”, abundó el ex ministro.

«Señor Presidente, usted me otorgó en el inicio de la gestión la responsabilidad de gestionar la política energética del país. Nos abocamos a la elaboración del Plan Gas 2020 con la premisa de ahorrar divisas de importación y aumentar la producción gasífera en Vaca Muerta y otras reservas hidrocarburíferas del país», siguió Kulfas en la carta con las críticas al kirchnerismo. «Si bien el plan estaba listo en julio del 2020, rápidamente aparecieron las voces críticas desde un sector de los entes reguladores que decían que nuestra propuesta era antieconómica. Vaya paradoja, consideraban caro un precio que estaba por debajo de los niveles históricos de gas importado», escribió.

Y concluyó, en medio de un extenso repaso de su gestión al frente del ministerio: «Qué bueno que no les hizo caso a esas personas, Señor Presidente».

Por último, en los agradecimientos Kulfas incluyó a todo el gabinete económico, a su equipo y al sindicalismo, entre otros: no hubo ni un solo gesto armonioso con el kirchnerismo.