En una pelea a todo o nada, Juntos por el Cambio nacionaliza la elección municipal de su ciudad «emblema»


Una rica ciudad del sudeste de la provincia de Córdoba es la meca a la que peregrinan los principales referentes nacionales de Juntos por el Cambio: ya fueron Mauricio Macri y Gerardo Morales y en los próximos días se espera la visita de Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal -iba ir ayer pero debió suspender por un “problema de salud menor”-. Y Horacio Rodríguez Larreta tiene en estudio ir la semana que viene.

¿El motivo de tantos viajes relámpago? Apoyar la campaña del espacio en Marcos Juárez, una localidad de apenas 32.000 habitantes (y 24.177 electores, según el padrón) que elige intendente el próximo domingo 11.

En principio, parece demasiado para lo que hay en concreto en juego: el control de un municipio de los 427 que hay en Córdoba. El valor real de la elección -y que explica la presencia de las figuras opositoras- es simbólico. En Marcos Juárez ocurrió en 2014 el primer triunfo de una alianza entre el PRO, la UCR y la Coalición Cívica, es decir el embrión de lo que fue Cambiemos.

El gobernador Juan Schiaretti, en una inauguración de obras, este mes en Marcos Juárez.

El gobernador Juan Schiaretti, en una inauguración de obras, este mes en Marcos Juárez.

Fue la primera de las victorias que luego desembocaron en la victoria de la votación nacional de 2015. Por eso, en JxC describen a Marcos Juárez como su “kilómetro cero”.

“Perder ahí, desde lo simbólico sería muy duro”, admite un dirigente de la coalición opositora. “El kirchnerismo va a querer crear el relato de que empezamos a perder en nuestra ciudad emblema”, plantean en el PRO.

La derrota sería más dura aún porque los principales dirigentes de JxC se involucraron de manera directa en la campaña. Algunos, incluso, ahora entienden que quizá fue un error nacionalizar de semejante manera la campaña. Más aún porque el resultado de la elección asoma abierto.

Es que JxC tiene por delante una votación complicada. Enfrentará a una alianza nueva que se llama “Unidos por Marcos Juárez” y en la que se destacan una fuerza vecinalista y el peronismo cordobés que responde al gobernador Juan Schiaretti.

En el PJ de Marcos Juárez hablan con entusiasmo y dicen que ese también podría ser su “kilómetro cero”, es decir el primer triunfo de cara a las elecciones del año que viene de la fuerza provincial -”Hacemos por Córdoba”- que lidera Schiaretti.

Por la carta orgánica municipal, Marcos Juárez vota un año antes que la elección a gobernador. La cuestión de la autonomía es allí tan fuerte que por eso desde la Gobernación quieren que la disputa sea exclusivamente municipal. Esa es su estrategia.

Por la intendencia compiten cuatro fuerzas: JxC, Unidos por Marcos Juárez, Encuentro Vecinal y el Partido Laboralista. El Frente de Todos –ni variantes del kirchnerismo– se presentan bajo ningún sello.

Gerardo Morales, en Marcos Juárez, junto a Sara Majorel y el intendente Pedro Dellarosa.

Gerardo Morales, en Marcos Juárez, junto a Sara Majorel y el intendente Pedro Dellarosa.

La disputa electoral tiene un condimento extra que la hace más atractiva. La candidata de la opositora Unidos por Marcos Juárez es Verónica Crescente, que fue hasta hace muy poco una alta funcionaria del actual intendente Pedro Dellarossa, quien no puede buscar un nuevo mandato.

Al elegir un sucesor, Dellarossa se inclinó por Sara Majorel, presidenta del Consejo Deliberante. Crescente pedía una interna o ir a una PASO, pero fue imposible: en mayo pasado directamente una resolución municipal suspendió las primarias.

En JxC destacan la “astucia” -algunos directamente hablan de «picardía»- de Schiaretti: dicen que hizo bajar la candidatura del peronista que iba a competir por la intendencia para que la candidata fuera Crescente.

“No es así. Simplemente se hizo una alianza”, refutan en el PJ de Marcos Juárez.

Juan Schiarettin con la candidata Verónica Crescente.

Juan Schiarettin con la candidata Verónica Crescente.

Dato de color: Crescente es aún afiliada del PRO.

¿Señal de alerta?​

Lo que pasó en Marcos Juárez es tomado como una señal de alerta en algunos sectores de JxC. Es que mientras en la oposición crece el temor a que de la mano de alguna alquimia política en el Congreso el oficialismo consiga suspender las PASO de 2023, en Marcos Juárez ya se hizo palpable lo que podría suceder: sin posibilidades de ordenar su oferta electoral con una primaria, el espacio terminó fracturado.

Y surge algo intrínseco: cuando le convino políticamente, en un municipio Juntos anuló las PASO. Es un mal antecedente.

Macri visitó el jueves Marcos Juárez junto al senador Luis Juez y el diputado Rodrigo de Loredo. Ambos aspiran a suceder a Schiaretti en 2023.

“Lo que pasó en Marcos Juárez demuestra que Schiaretti no es un peronista diferente al resto. Aprovechó una diferencia interna en Juntos por el Cambio para tentar a una dirigente de nuestro espacio”, apunta Juez. Y agrega: “Me juego la vida en esta elección. Estamos poniendo en discusión un modelo de país, de provincia. El del trabajo, el sacrificio, el del empleo contra el del clientelismo con los planes sociales”.

Mauricio Macri junto al senador Luis Juez, el diputado Rodrigo de Loredo y autoridades de municipales de Marcos Juárez.

Mauricio Macri junto al senador Luis Juez, el diputado Rodrigo de Loredo y autoridades de municipales de Marcos Juárez.

De Loredo, jefe del bloque de Evolución Radical de Diputados, también se mostró confiado en que Juntos ganará la elección: “Estamos todos muy comprometidos. Marcos Juárez tiene un alto precio afectivo porque fue nuestro kilómetro 0”. Pero aclaró: “Se pone en juego la muy buena gestión de Dellarossa. Será sólo la elección municipal de Marcos Juárez”.