Figuras de todos los peronismos en una celebración muy especial para Ginés González García


Es casi imposible encontrar cumpleaños así en la política, que puedan juntar figuras de todos los peronismos y, encima, hasta radicales y macristas. El del cumpleaños fue Ginés González García, ex ministro de Salud y antes embajador, que festejó sus 77 con 16 kilos de menos y ministros, funcionarios y exfuncionarios, gente de acá y del interior y viejos amigos que se acercaron a la Universidad I Salud que él mismo fundó y a la que ha vuelto a conducir después del escándalo con las vacunas y su tumultuosa salida del gobierno.

No era un cumpleaños más para Ginés. Curiosamente, los ministros que pasaron a saludarlo (Claudio Moroni, de Trabajo; Aníbal Fernández, de Seguridad, y Daniel Filmus, de Ciencia y Tecnología) son de los más cercanos a Alberto Fernández, el mismo que lo despidió mal, sin darle explicaciones ni permitirle dar explicaciones. Ginés no fue el único en sufrir ese final, aunque sí el políticamente más perjudicado.

Claudio Moroni (en el centro), uno de los ministros presentes en el cumpleaños de Ginés González García.

Claudio Moroni (en el centro), uno de los ministros presentes en el cumpleaños de Ginés González García.

Pero nadie hablaba de eso en la tarde noche del miércoles, mientras Ginés iba y venía por la planta baja del edificio anexo de la universidad, en San Telmo. Como si eso no hubiera existido. Pero sabían que estaban ahí para darle afecto a un amigo golpeado.

La veintena de mesas, dispuestas casi en forma circular, y salvo las que ocupaban sus hijas y nietos, todas llenas de política y de chimentos de la política.

Aníbal Fernández (derecha), otro ministro en la fiesta de Ginés González García.

Aníbal Fernández (derecha), otro ministro en la fiesta de Ginés González García.

Unos cuantos habían pasado como estudiantes o profesores por la universidad, como el senador tucumano Pablo Yedlin, sanitarista y delfín de Juan Manzur, el jefe de gabinete de Fernández. A él le preguntaban sobre el adelantamiento de las elecciones en su provincia pero su vecino, el diputado y ex gobernador de San Juan, José Luis Gioja, contaba como si le hubieran preguntado que va a competir por la gobernación contra su exaliado Sergio Uñac, quien cumplió un mandato de vice y dos de gobernador, y ahora peleará otro más. Seguro que el pleito termina en la Justicia.

Los dos están de acuerdo en que haya ley de lemas: en San Juan han ganado juntos siempre los peronistas, pero en las legislativas del año pasado fue apenas por un punto: 43,58 a 42,14. Es una de las provincias donde el peronismo puede perder si no inventan algo.

José Luis Gioja, Pepe Albistur y Eduardo Valdes, entre los integrantes de una de las mesas.

José Luis Gioja, Pepe Albistur y Eduardo Valdes, entre los integrantes de una de las mesas.

Lo escuchaban el cristinista Eduardo Valdés y el veterano Enrique Graci Susini, que supo ser en los 70 jefe de la militarizada agrupación nacionalista de la Facultad de Derecho. También, la diputada Victoria Tolosa Paz y su pareja Pepe Albistur, que pidieron disculpas por retirarse antes para poder ver a River por tevé. Y un poco más allá, Emir Félix, intendente de San Rafael y perteneciente a la etnia de los Félix, los anti-Sagasti en Mendoza.

Felipe Solá, otro exministro maltratado por Fernández, le contó al jefe sindical Carlos West Ocampo, de Sanidad, su decisión de sumarse al directorio del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), con sede en Tegucigalpa y oficinas acá en el edificio IRSA. Asume en octubre. Detalle geopolítico: es un banco de Centro América, pero sin Cuba ni Venezuela, y con fondeo de Corea y Taiwán. Eso lo aleja del ala izquierda del continente. Tienen sillas en el directorio Argentina y Colombia.

Solá dice que hay muchos fondos y posibilidad de préstamos para la Argentina. Y detalle personal: Felipe vivió en Tegucigalpa hace 40 años.

Felipe Solá (derecha), en el cumpleaños 77 de Ginés González García.

Felipe Solá (derecha), en el cumpleaños 77 de Ginés González García.

Ajeno a todo eso, el presidente de Racing, Víctor Blanco, revelaba que habían rechazado una oferta de 12 millones de dólares por Carlos Alcaraz a fanáticos racinguistas como el periodista Martín Granovsky y el matrimonio Gallardo, tan cercano a Ginés como a Aníbal Fernández.

Otros que compartían charla e historias eran Julio Dupláa (papá de Nancy, pero «mucho más peronista que kirchnerista», aclararon a su lado), y el movedizo Pica Benedettini, que tiene tantos contactos en el mundo de los empresarios como en el de la Justicia.

La mayoría de ellos había caído a la fiesta después de llamar a Ginés para saludarlo y enterarse del brindis que le preparaban. Y sorprendió cuando al final, tras apagar las velitas, agradeció breve y anunció que en nada se empeñaba ahora más que en pensar y preparar cosas para el futuro.