Piden Justicia por los jóvenes que murieron en un centro terapéutico


Familiares y amigos de las víctimas se movilizaron al destacamento de La Lonja, donde reclamaron que haya detenidos en la causa. La semana pasada cuatro internos de la comunidad San Fernando perdieron la vida al incendiarse el establecimiento.

Familiares y amigos de los jóvenes que murieron en el incendio de un centro terapéutico reclamaron Justicia.

En la tarde de esta jornada se movilizaron al destacamento de La Lonja, establecimiento que tiene bajo su jurisdicción a la comunidad Resiliencia San Fernando, lugar que la semana pasada se incendió, lo que le provocó la muerte a cuatro internos.

“Todavía no tenemos ningún resultado, no nos llaman desde la Fiscalía. No está detenido el dueño del lugar. Nadie nos dice nada”, lamentó Alejando Moreno, hermano de Rodrigo, uno de los internos que murió dentro de San Fernando.

“Creemos que los dueños del lugar son responsables. Mi hermano estaba en una curación de sueño. A mi papá le dijeron, cuando lo internamos, que iba a contar con una enfermera y un ayudante, pero no había nadie. Ellos estaban solos, encadenados”, agregó en diálogo con el programa Agenda Propia (105.9).

Alejandro contó que Rodrigo “estuvo 4 días, lo internamos el sábado y el martes murió” en el lugar.

“El día anterior (al incendio), nos llamó una psicóloga y nos dijo que mi hermano estaba bien.  Pero el día del incendio, esa mujer cambió la versión y nos dijo que estaba haciendo una curación de sueño. Mi hermano no se enteró del fuego porque estaba totalmente dormido. Queremos justicia por los chicos que murieron. Que den la cara los dueños y estén detenidos. Nosotros pagábamos para que ellos estén bien. Nos pidieron 12 mil pesos para venir a buscarlo, 50 mil por mes y 8 mil para los medicamentos”, cerró.

Distintos informes, como del CELS, de la Comisión Provincial por la Memoria y de los abogados que defienden a la familia de las víctimas coinciden en señalar que los chicos no pudieron escapar porque estaban sobremedicados.

El fuego se inició luego de que uno de los internados, quien también murió, prendiera fuego un colchón. Fueron los propios usuarios del lugar los que se salvaron entre ellos, una veintena, aunque lamentablemente no llegaron a socorrer a todos.

Las investigaciones indican que el lugar no tenía métodos de lucha contra el fuego e insisten en señalar que las víctimas eran sometidas a una especie de “cura de sueño”, es decir un chaleco químico, por lo que no pudieron advertir el fuego y escapar a tiempo.