Cómo Ellis Pinsky, un adolescente de 15 años, logró robar 24 millones en criptomonedas


El adolescente ruso criado en Nueva York protagonizó una de las estafas más grandes de la historia cripto.

Con solo 15 años, Ellis Pinsky, un adolescente de origen ruso criado en Irvington (Nueva York), robó cerca de 24 millones de dólares en criptomonedas en 2018. No era su primer delito informático, pero sí el primero de tal envergadura. Logró quitárselas a Michael Terpin, director de la empresa asesora blockchain Transform Group.

El joven ahora ya es mayor de edad y debe enfrentarse a una demanda civil impuesta por Terpin de una cantidad de 71,4 millones de dólares. El demandante pide una indemnización equivalente al triple de la suma que fue robada hace tres años.

“Este chico, junto con sus aliados, forma parte de lo que llamamos genios informáticos malvados con rasgos sociópatas que arruinan cruelmente la vida de sus víctimas y se jacta después de sus actos”, declaró duramente el directivo tras denunciar el caso.

De acuerdo con Terpin, el ciberdelincuente utiliza un método de identificación de personas con grandes cantidades de criptomonedas y obtiene el control de sus dispositivos mediante el engaño a sus empleados. De este modo, puede interceptar mensajes de autenticación para vaciar las cuentas de sus víctimas.

Ellis Pinsky, el estafador de criptomonedas más grande de la historia. Foto NY Post


Ellis Pinsky, el estafador de criptomonedas más grande de la historia. Foto NY Post

Según la información facilitada por el parte de denuncia, el chico consiguió usurpar cantidades que rozan los 100 millones de dólares en criptomonedas, de las cuales tenía grandes cantidades de efectivo en su dormitorio.

Por otro lado, también informan que el interés principal de Pinsky había sido anteriormente el gaming, el cual proporcionaba una puerta de entrada al hacking para el adolescente. El joven habría frecuentado salas de chat de juegos en las que los ciberdelincuentes se jactaban de sus robos. Esto supuestamente llevó a Pinsky a enseñarse a sí mismo a robar nombres de usuario para Skype y Discord.

Después de interesarse por los ataques de intercambio de SIM, Pinsky supuestamente empezó a reclutar cómplices, incluyendo a Nick Truglia. El último fue arrestado en noviembre de 2018 en relación con otros ataques de intercambio de SIM, con Terpin.

Las criptomonedas atraviesan polémica

La SEC interviene en el mercado cripto. Foto Reuters


La SEC interviene en el mercado cripto. Foto Reuters

La Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) inició una investigación contra la plataforma de criptomonedas Coinbase, una de las mayores del mundo en volumen de intercambios, debido a la sospecha de que permitió a sus usuarios comerciar con activos digitales que debían haberse registrado como valores.

La plataforma habría comerciado nueve valores no registrados ante la autoridad reguladora, de acuerdo con fuentes de la investigación a las que accedió la agencia Bloomberg.

La SEC comenzó a dirigir su mirada hacia Coinbase, la plataforma más utilizada en los Estados Unidos (aunque no mundialmente donde Binance es la líder) luego de que ésta comenzara a incrementar el número de «tokens» que ofrece para el intercambio.

No obstante, desde la plataforma negaron la acusación.

“Estamos confiados en que nuestro riguroso proceso de diligencia, un proceso que ya fue revisado por la SEC, mantiene a los valores fuera de nuestra plataforma y estamos atentos a dialogar sobre el asunto”, comentó Paul Grewal, director legal de Coinbase, en su cuenta de Twitter.

En un caso separado, la SEC acusó la semana pasada a un ex empleado de Coinbase por violar los reglamentos de intercambio al filtrar información para ayudar a su hermano y un amigo a comprar «tokens» antes de que estas aparezcan en la plataforma, de los cuales, nueve de ellos fueron determinados como valores.

La SEC no posee competencia sobre los activos digitales pero sí sobre los valores, y según la postura actual del organismo, muchas de las criptomonedas entrarían dentro de dicho marco.

Bajo la normativa, un activo digital es un valor (o «security», según el término en inglés) cuando existe un contrato de inversión, es decir, en el caso de que «se invierta dinero en una empresa común con una expectativa razonable de que las ganancias se deriven de los esfuerzos de otros».

​Fuente: La Vanguardia

Mirá también