Cómo funciona el casco de realidad virtual que un granjero diseñó para sus vacas


Un granjero en Turquía ideó una técnica bastante particular para que sus vacas den más leche: les puso cascos de realidad virtual. Pero el trabajo no fue tan simple, ya que tuvo que adaptar la tecnología para que pueda usarlos correctamente un animal.

El hardware se compone de un conjunto de realidad virtual humano normal, pero se moldeó según las especificaciones de la cabeza de una vaca. Una vez hecho esto, los expertos cambiaron la paleta de colores en el software para hacer que los auriculares VR se adaptaran más a la visión de una vaca.

El Ministerio de Agricultura de Rusia explicó cómo se desarrolló el sistema sobre el principio de que las vacas perciben mejor los tonos de rojo que los tonos de azul y verde. Lo que hicieron fue tomar un par de anteojos de realidad virtual (que se los conoce como «cascos» en español) y analizarlos con veterinarios y probados en una granja en Moscú.

Así, Izzet Kocak, de Aksaray -zona central turca-, equipó a su ganado con auriculares de realidad virtual en un intento por darles una sensación del exterior. Lo que le había pasado es que se había dado cuenta de que el clima invernal había afectado su producción. Entonces quiso “recrearles” la sensación de exterioridad.

Un granjero pone realidad virtual a sus vacas. The Sun

Un granjero pone realidad virtual a sus vacas. The Sun

Un estudio sugiere que las escenas y los sonidos agradables hacen que las vacas sean más felices e incluso que produzcan más leche. Kocak usó las lentes de realidad virtual porque quería que su ganado pensara que estaba en campos verdes con un sol brillante.

«Están mirando un pasto verde y eso les da un impulso emocional. Están menos estresados», dijo el agricultor al medio The Sun.

La idea parece haber funcionado a la perfección ya que, según los informes, las vacas aumentaron su producción de leche de 22 litros a 27 litros por día.

Antes de esta idea, Kocak dijo que solía mantener felices a sus animales tocándoles música clásica. Ahora está tan satisfecho con las gafas de realidad virtual que planea comprar diez más.

Los anteojos de VR se desarrollaron con veterinarios y se probaron por primera vez en una granja en Moscú. El criador de ganado Izzet Kocak ahora los puso en dos vacas en Aksaray, Turquía , y The Sun tiene buenos resultados en el rebaño.

Izzet, que anteriormente tocaba su música clásica de 180 animales, está tan contento que planea comprar diez pares de cascos de VR más.

Él dijo: “Están viendo un pasto verde y les da un impulso emocional. Están menos estresados”. Y agregó: “Durante la primera prueba, los expertos registraron una disminución en la ansiedad”.

Un granjero pone realidad virtual a sus vacas. The Sun

Un granjero pone realidad virtual a sus vacas. The Sun

Oculus se expande hasta a La Tomatina

Las alternativas de realidad virtual se expanden cada vez más hacia otros ámbitos, más allá de los videojuegos.Una de las fiestas de España más conocidas en el mundo, La Tomatina, en la que miles de personas se lanzan toneladas de tomates, se puede experimentar desde ahora también en realidad virtual.

El Museo de la Tomatina de Buñol, la localidad del este de España donde se celebra esta tradición, dio a conocer este martes las novedades en realidad virtual que ha incorporado para experimentar la fiesta en tres dimensiones de forma inclusiva y atemporal.

Mark Zuckerberg está desarrollando un "metaverso" con realidad aumentada. Foto: Facebook - Oculus

Mark Zuckerberg está desarrollando un «metaverso» con realidad aumentada. Foto: Facebook – Oculus

De este modo, ofrece una experiencia inmersiva con propuestas como láminas en realidad aumentada, una sala multisensorial con vídeos en 270 grados y un juego para sumergirse en la batalla de los tomates.

Entre las nuevas propuestas del Museo está la incorporación de «La Tomatina VR Experience», un juego de realidad virtual interactivo, que con el soporte de un visor Oculus Quest permite participar en una batalla tridimensional de tomates, que el jugador debe lanzar y esquivar, sumergiéndose en el ambiente de la fiesta gracias a sus elementos más característicos, como el agua lanzado desde los balcones, el paso de los camiones con los tomates, la música, los cantos y el bullicio.

Esta propuesta se probó por primera vez el pasado 25 de agosto, tras la suspensión por segundo año de la celebración de La Tomatina, declara en España como Fiesta de Interés Turístico Internacional, debido a las restricciones por la pandemia de covid-19.

SL