Google desmiente la recolección ilegal de datos de menores


Un profesor denunció que un 20% de las aplicaciones infantiles usan información personal de los usuarios sin avisar.

Google aseguró este viernes que durante los últimos cuatro años implementó medidas para proteger los datos y la intimidad de los menores que acceden a aplicaciones infantiles a través de Android.

Después de que el profesor de Informática de la Universitat Oberta de Catalunya César Córcoles denunciara el pasado miércoles que un 20% de las aplicaciones infantiles de todas las plataformas recogen datos de menores ilegalmente, Google recordó que su política sobre protección de datos de menores es rigurosa.

Según una portavoz de Google, tras la aprobación del reglamento General de Protección de Datos en Europa la plataforma introdujo varios cambios en sus productos y sus políticas, como la ampliación de las medidas de seguridad que impiden que las categorías de anuncios sensibles a la edad se muestren a los niños y el bloqueo de la segmentación de anuncios en función de la edad, el género o los intereses de las personas menores de 18 años.

Sobre el historial de ubicaciones, la plataforma asegura que «ya está desactivado por defecto para todas las cuentas, y las personas menores de 14 años no tienen la opción de activar el historial de ubicaciones».

YouTube kids, la aplicación específica para niños de Google. Foto Google


YouTube kids, la aplicación específica para niños de Google. Foto Google

«Cuando nuestros sistemas indiquen que es un menor de 18 años, esta función permanecerá también desactivada o no estará disponible», aclaró la portavoz.

En cuanto a la sección de seguridad en Google Play, la compañía informa de que «esta sección permite a los padres saber qué aplicaciones cumplen con nuestras políticas para familias» y que «se requerirá que las aplicaciones revelen cómo usan los datos que recopilan con mayor detalle, lo que facilitará que los padres decidan si la aplicación es adecuada para sus hijos antes de descargarla».

Según la compañía, también implementó una política de control sobre la huella digital «que permite que cualquier persona menor de 18 años, o sus padres o tutores, pueda solicitar la eliminación de sus imágenes de los resultados de Google Image».

Además, no permiten que los niños menores de 14 años creen una cuenta de Google estándar.

El aborto, otro tema polémico en Google

Protestas contra la Corte de Estados Unidos a mediados de junio por su decisión contra el aborto. Foto AP


Protestas contra la Corte de Estados Unidos a mediados de junio por su decisión contra el aborto. Foto AP

Mientras tanto, la polémica por el aborto en Estados Unidos sigue arrojando luces y sombras sobre las grandes empresas tecnológicas.

Google indicará a partir de ahora en su aplicación de Mapas y en su motor de búsqueda qué clínicas y hospitales ofrecen abortos en Estados Unidos, en un momento en que varios estados están restringiendo el acceso a esta práctica tras una sentencia del Tribunal Supremo.

En un comunicado, la empresa de Mountain View (California, EE.UU.) explicó que estos lugares aparecerán etiquetados específicamente como centros en los que se practican abortos cuando el usuario busque «clínicas abortistas cerca de mí».

Los resultados mostrarán únicamente centros en que Google haya recibido confirmación de que efectivamente se practican abortos, para no enviar a nadie a un lugar en que esto no ocurra.

Si no hay clínicas cerca del usuario, se le sugerirá ampliar el radio de búsqueda.

Informes publicados recientemente apuntan a que las búsqueda sobre centros abortistas en Google enviaban a los usuarios a algunos lugares en que se les proporcionaba información falsa sobre este procedimiento, o incluso a clínicas antiabortistas.

Este mismo jueves, un juez de Dakota del Norte bloqueó la ley que prohibiría el aborto en ese estado del norte de EE.UU., justo un día antes de que esta hubiera entrado en vigor.

El magistrado Bruce Romanick dio la razón a la clínica abortista que presentó la demanda contra el Estado y bloqueó la entrada en vigor de la ley mientras se resuelve el caso, al alegar que de lo contrario se produciría una «daño significativo» a los demandantes.

Los estados conservadores de Texas, Idaho y Tennessee comenzaron a implementar este jueves unas leyes que prohíben casi por completo el aborto y, en algunos casos, establecen castigos de hasta cadena perpetua para los doctores que lo practican.

Se trata de un nuevo paso en la guerra contra el aborto que se libra a nivel estatal desde que el Tribunal Supremo de EE.UU. retirara en junio las protecciones federales a ese derecho, lo que ya ha dejado a más de 20,9 millones de mujeres en edad reproductiva sin acceso a ese procedimiento.

Mirá también