la NASA culmina con éxito el despliegue total del telescopio James Webb


El telescopio espacial James Webb completó este sábado con éxito la última etapa de su despliegue, junto con la de su espejo principal, y ya se encuentra en su configuración definitiva para poder comenzar, en poco más de cinco meses, su exploración del cosmos.

La NASA terminó el desdoblamiento de los últimos tres de los 18 hexágonos de berilio bañados en una fina capa de oro que componen el espejo principal, que tiene la forma de un panal de abejas. Anteriormente había desplegado el espejo secundario y un parasol del tamaño de una cancha de tenis.

«El ala final ahora está desplegada», publicó en Twitter la agencia espacial estadounidense, y agregó que el equipo de la misión ahora estaba trabajando «para asegurar el ala en su lugar, un proceso de varias horas».

Durante una transmisión en directo de un modelo que simulaba lo que estaba sucediendo en tiempo real en el espacio, el público pudo observar este sábado el acoplamiento de esta última ala del espejo principal, que tiene una dimensión de 6,5 metros.

A principios de la semana, el telescopio había desplegado su protector solar de cinco capas, una superficie en forma de barrilete de 21 metros de largo que actúa como una sombrilla, cuya función es asegurar que los instrumentos del Webb se mantengan a la sombra para que puedan detectar débiles señales infrarrojas de los confines del Universo.

«Se trata de un hito», expresó con entusiasmo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la NASA, sobre la operación de desdoble, considerada la primera en su tipo por la agencia federal.

«Este es el último de los principales despliegues en el observatorio, y su finalización sentará las bases para los cinco meses y medio restantes de puesta en marcha», detalló la NASA.

El despliegue del último espejo del telescopio culminó con éxito. Foto: NASA/EFE

El despliegue del último espejo del telescopio culminó con éxito. Foto: NASA/EFE

Está pendiente aún «establecer una temperatura de funcionamiento estable, alinear los espejos y calibrar los instrumentos científicos», detalló la agencia espacial estadounidense.

Un ojo gigante en el espacio

Webb, el telescopio espacial más potente jamás construido y sucesor del Hubble, despegó en un cohete Ariane 5 desde la Guayana Francesa el 25 de diciembre último. Este proyecto conjunto de la NASA y las agencias espaciales de Europa y Canadá ​se dirige a su punto orbital, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra

Desde allí, ofrecerá una vista inédita del universo a longitudes de onda del infrarrojo cercano y el infrarrojo medio, y permitirá a los científicos estudiar una gran variedad de objetos celestes, siendo capaz de mirar hacia atrás en el tiempo más de 13.500 millones de años para ver las primeras galaxias que nacieron tras el Big Bang.

El despegue del cohete Ariane 5 que transportó al telescopio. Foto AP

El despegue del cohete Ariane 5 que transportó al telescopio. Foto AP

El Webb empezó su viaje el último día de Navidad, después de casi tres décadas de trabajos de desarrollo y construcción, y años de retrasos.

La importancia y revolución de esta misión, tanto desde el punto de vista astronómico como tecnológico, ha hecho que las agencias espaciales realicen retransmisiones en varios idiomas de su progreso en el espacio.

Se estima que las primeras imágenes serán transmitidas a la Tierra en junio de este año.

LM