Tesla ya no permitirá usar videojuegos al conducir


La automotriz Tesla Inc, propiedad del magnate Elon Musk, comenzó a desactivar una de las principales características de los autos autónomos. Estos vehículos cuestionados por muchos por su seguridad tendrán deshabilitado el sistema de entretenimiento que permite a los conductores y pasajeros jugar videojuegos mientras conducían, tras el pedido del regulador de seguridad vial de Estados Unidos.

En su defensa, los responsables de Tesla dijeron a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, sus siglas en inglés) que se encuentra en pleno desarrollo una actualización de software para sus autos que bloquea la función del juego cuando los vehículos están en movimiento.

“La Ley de seguridad de vehículos prohíbe a los fabricantes vender vehículos con defectos que presenten riesgos irrazonables para la seguridad, incluidas tecnologías que distraen a los conductores de conducir de manera segura”, dijo la NHTSA en el comunicado.

La función “Passenger Play” permitía juegos en una pantalla táctil ubicada en el centro del tablero con una calidad gráfica similar al de las consolas hogareñas. La investigación de la NHTSA se aplicó a unos 580.000 vehículos 2017-2022 Model 3, S, X e Y, dijo la NHTSA. Había estado disponible en esos vehículos desde diciembre de 2020.

La investigación de la NHTSA fue la última en analizar problemas relacionados con Tesla. La NHTSA abrió una investigación sobre el sistema de piloto automático de Tesla el 13 de agosto después de identificar 11 choques en los que participaron vehículos de primeros auxilios desde 2018.

Elon Musk, Tesla y los impuestos

Tesla, compañía líder del mercado de autos eléctricos (y autónomos). Foto: EFE

Tesla, compañía líder del mercado de autos eléctricos (y autónomos). Foto: EFE

En simultáneo con la investigación, el empresario Elon Musk volvió a utilizar su cuenta de Twitter pero no para brindar detalles acerca del episodio con sus vehículos. El multimillonario sudafricano reveló que tendrá que pagar más de 11.000 millones de dólares en impuestos en 2021 tras vender este año alrededor de 14.000 millones de dólares en acciones del fabricante de automóviles Tesla.

Musk, que se estima es el hombre más rico del mundo con 244.000 millones de dólares, reveló en un tuit lanzado en la noche del domingo que pagará «más de 11.000 millones de dólares en impuestos este año».

Cuando la semana pasada la senadora Elizabeth Warren criticó a la revista «Times» por elegir a Musk como «hombre del año», el empresario contestó a la política demócrata con un tuit: «Este año pagaré más impuestos que cualquier estadounidense en la historia».

Elon Musk tendrá que pagar más de 11.000 millones de dólares en impuestos en 2021. Foto: Patrick Pleul.

Elon Musk tendrá que pagar más de 11.000 millones de dólares en impuestos en 2021. Foto: Patrick Pleul.

A principios de noviembre, Musk consultó a sus 62,5 millones de seguidores en Twitter sobre si debería vender un 10 % de sus acciones.

«Se ha hablado mucho de beneficios no realizados como una forma de evitar pagar impuestos así que propongo vender el 10 % de mis acciones en Tesla. ¿Lo apoya?», preguntó Musk.

El resultado de la encuesta realizada por Musk fue una mayoría de «Sí» por lo que el empresario procedió a vender 14.000 millones de dólares en acciones de la compañía.

Musk realizó la encuesta antes de que expirasen en agosto de 2022 una serie de opciones sobre acciones de la compañía que recibió en 2012 como pago por su puesto de consejero delegado en Tesla. Si hubiese esperado a 2022, Musk habría tenido que pagar una cantidad más alta en impuestos.

Según han señalado medios de comunicación especializados, Musk financia su estilo de vida con préstamos que obtiene utilizando sus acciones en Tesla como colateral, lo que le permite reducir lo que paga en impuestos.

Este año, la organización periodística ProPublica publicó un informe en el que dijo que Musk pagó 455 millones de dólares en impuestos entre 2014 y 2018 a pesar de que sus activos aumentaron en ese periodo a 13.900 millones de dólares.

Y en 2018, el empresario no pagó impuestos federales.

En 2020, Musk ya cambió su residencia oficial de Los Ángeles, donde había vivido durante los últimos 20 años, a Austin, en Texas. El cambio de residencia le permitió a Musk reducir de forma significativa los impuestos que paga.

Y en octubre, Musk dijo que trasladaría la sede de Tesla de Palo Alto (California) a Austin, en Texas y justificó la decisión por el elevado coste de la vida en la localidad californiana.

SL