Vladimir Putin firma una ley que prohíbe los pagos en activos digitales


Vladimir Putin, presidente de Rusia, promulgó este viernes una ley que prohíbe el uso de criptomonedas para pagos, luego de que el Gobierno ruso y el Banco Central hayan debatido qué medida tomar con los activos digitales.

En enero, el Banco de Rusia propuso una prohibición total de las criptomonedas para pagos o inversiones. Sin embargo, la ley actual no profundiza tanto las medidas. En febrero, el Ministerio de Finanzas de Rusia presentó al gobierno un borrador de regulaciones de criptomonedas que, al igual que la ley promulgada este fin de semana, permite invertir en activos digitales como Bitcoin o Ethereum, pero no usarlos para comprar cosas.

La ley, publicada en el sitio web del parlamento ruso y traducida por Google Translate, dice: “Está prohibido transferir o aceptar activos financieros digitales como contraprestación por bienes transferidos, obras realizadas, servicios prestados, así como de cualquier otra forma que permita asumir el pago de bienes (obras, servicios) por un activo financiero digital, excepto que las leyes federales dispongan lo contrario”.

Rusia ha estado en el centro de atención de las criptomonedas desde que el país invadió Ucrania. Como resultado, las grandes empresas de criptografía, como Binance y Coinbase, dijeron que cumplirán con las leyes de los EE. UU. o la UE sobre la limitación del uso de intercambios por parte de los rusos.

Cómo es la ley sobre criptomonedas

La legislación cripto en Rusia no es simple: el banco central del país solicitó previamente la prohibición de la minería de Bitcoin y las criptotransacciones, pero a principios de este año, el Ministerio de Finanzas del país dijo que sería «necesario permitir» que se desarrolle la tecnología de criptomonedas.

El presidente Putin expresó su entusiasmo por la minería de Bitcoin en enero, cuando dijo que Rusia tenía «ciertas ventajas competitivas», incluido un «excedente de electricidad y personal bien capacitado disponible en el país» para extraer la moneda.

Bitcoin cierra la semana alrededor de un 5 por ciento a $ 20,790.64, Ethereum se mantiene en $ 1,231.54, menos de un por ciento en 7 días, según datos de CoinMarketCap.

Semana negra para un broker: Celsius

"Bear market" en el invierno cripto. Foto Reuters

«Bear market» en el invierno cripto. Foto Reuters

Mientras tanto, el ecosistema de las criptomonedas atraviesa turbulencias. La plataforma Celsius Network, que el miércoles entró en bancarrota, tiene un déficit de 1.190 millones de dólares en su cuenta de resultados, según mostraron los documentos judiciales presentados este jueves ante una corte de Nueva York.

En la documentación también se indica que la firma con sede en Nueva Jersey (EE.UU.) tiene pendientes de cobrar 40 millones de dólares de Three Arrows Capital, un fondo de inversión de criptomonedas con sede en Singapur y que también se ha declarado en bancarrota.

La firma dispone únicamente de 167 millones de dólares de liquidez para hacer frente a los costos de la reestructuración con la que busca estabilizar su negocio y poder salir de la bancarrota.

El pasado 13 de junio, la criptomoneda más popular, el bitcoin, se desplomó un 15 % tras conocerse que Celsius Network suspendía todas las transacciones entre clientes y vetaba la retirada de capitales debido a las «condiciones extremas» del mercado.

Desde hace meses el mercado de las criptomonedas, que había alcanzado récords históricos durante la pandemia, se está desplomando, con caídas en picado del valor de estas divisas digitales.

El bitcoin cerró el primer semestre del año con unas pérdidas de casi el 60 % de su valor, y la caída acumulada desde los máximos que alcanzó el pasado noviembre, cuando el bitcoin rozó los 69.000 dólares, llegó al 72 %.

Los analistas explican que el desplome que registran las criptomonedas se debe al endurecimiento de las políticas monetarias de los bancos centrales, con el consiguiente temor de los mercados a una recesión.

También responde a las medidas adoptadas por varias empresas del sector ante el miedo a un «criptoinvierno» (un período prolongado de precios a la baja), que han generado desconfianza entre los usuarios.